martes 30 de noviembre de 2010

Rallye del frío 2010

Con la llegada de las primeras nieves, llegó también nuestro tradicional Rallye del frío. En la soleada y helada mañana del 27, tomamos la salida a intervalos de dos minutos desde Meco, donde habíamos ido llegando invitados por Rafael Luna, dueño del Restaurante Galatea, que nos dio la bienvenida con un sabroso y calentito chocolate con pastas que inyectó calor a nuestros cuerpos y a nuestros motores, además BRIDGESTONE-FIRESTONE y el RACC nos obsequiaron con unos recuerdos para el rallye.
Con un rutómetro impecable, obra y esfuerzo de nuestro vicepresidente José Antonio Peñaranda, leído magistralmente por nuestras copilotos, fue fácil seguir el largo recorrido a través de los bellos pueblos y sierras del sureste madrileño. Con un primer reagrupamiento en Mondejar, seguimos hasta Villarejo de Salvanés, donde disfrutamos de "unes fabes con chorizo", que me hizo añorar mi querida Asturias. Desde allí a Carabaña, después de recorrer unos 150 Km. sin ningún percance y cubriendo la ruta en el tiempo programado. Nos alojamos en Hotel del Balneario, donde gastamos el resto de la tarde, relajándonos en el circuito termal. Después de la cena en el propio balneario, regada generosamente con TAGONIUS, el famoso vino de la zona, y de una agradable tertulia, en la que se habló ¡como no! de coches, nos retiramos a descansar con el pensamiento puesto en nuestros sufridos coches, que estaban al raso.
La mañana del 28, se presentó como el día anterior, sol resplandeciente tras los cristales pero con 7 grados bajo cero en el campo a las 10 de la mañana. A pesar de ello, todos los coches, arrancaron sin mayores problemas, y después de una visita a la Fabrica de las Aguas de Carabaña, iniciamos esta segunda singladura de unos 100 Km para terminar en Tielmes, en El Molino de Cantarranas, magnifico complejo gastronómico y de ocio, donde los coches lucieron aparcados en círculo en el centro de la zona de bungalow. Visita a las instalaciones y a su museo y espléndida comida, si bien el TAGONIUS, esta vez corrió bastante menos, pues había que conducir a la vuelta.
En resumen, un magnífico Rallye, que siempre nos plantea el reto de como superarlo en la próxima edición.